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LA ENERGÍA REIKI EN EL CAMBIO PLANETARIO
La realidad de este momento planetario y ya acercándonos muy cerca de los momentos trascendentes de cambio de la humanidad, es que tomemos conciencia de la Responsabilidad que tenemos acerca del trabajo personal y con la Tierra. ¿Qué tal si agregamos a este trabajo un tratamiento a nuestra Madre Tierra de 21 días en el que cada Reikista asuma su responsabilidad de cuidarla, enviarle Luz, armonía y de elevar sus pensamientos para que se eleve su nivel de vibración? Somos la Tierra, nuestro cuerpo está compuesto de los mismos elementos que la tierra tiene. Bíblicamente se nos ha dicho que “polvo somos y en polvo nos convertiremos”. Todas las culturas antiguas tienen una conexión sagrada con la Tierra… así como lo tenemos con nuestra madre. Cada parte de nuestro Ser le pertenece y a su vez, como humanidad hemos perdido esa conexión justamente por no darnos cuenta que somos parte de ella. Nuestro ADN vibra con el de todos los seres humanos y sabemos que la frecuencia vibratoria es lo que decide de qué forma se organizarán nuestras células y de qué forma viviremos nuestra vida. El pensamiento, la intención y la acción generan estos cambios, tanto de las células como de la tierra, pues cada uno de nosotros representamos ni más ni menos que a una célula inteligente (como lo son las de nuestro cuerpo) con respecto al cuerpo celeste que es la Tierra. Al darle Reiki a la tierra estamos cambiando la frecuencia vibratoria que se acelera en este tiempo a pasos agigantados. Al acelerarse la pulsación de la tierra todo comienza a vibrar en otro tono más alto, al que nuestro cuerpo físico no logra adaptarse en la mayoría de los casos, por lo cual a veces la mayoría de los seres humanos se siente como “en desarmonía” pues está vibrando un tono más bajo que el de la tierra. Es como reconocer que queremos escuchar en una radio una música clásica cuando en realidad estamos escuchando hip hop, y no sentimos que sea la frecuencia en la que queremos vibrar. Es sólo cuestión de cambiar esta frecuencia, sintonizándonos y vibrando con ella al unísono. Siendo parte de ella como lo plasman los Abuelos en sus códices y en sus escritos antiguos. También en estos tiempos me he conectado con mucha gente, que desde su actividad se encuentra realizando movimientos de cambio para la tierra… por ejemplo, estamos realizando sonidos para la tierra, ya sea desde los tambores (que son el latido), como desde la vibración de los cuencos tibetanos, de cuarzo, los didgeridoo, las sonajas… todos aquellos elementos de armonía que pueden vibrar al unísono con energías sutiles y sintonizar la armonía en la tierra y en todos los seres humanos. También hay grupos de meditación que están sintonizándose con la energía de la Madre Tierra permanentemente. Otro factor fundamental de cambio de vibración planetaria son los grupos de Tradición de las diferentes culturas antiguas que están danzando, ofrendando a la tierra, a la Pachamama, a Gaia, desde los Celtas hasta los nativos de América…. Todos ofrendan, todos entregan semillas, energía y sus oraciones a la Madre Tierra. Cada uno de nosotros individualmente genera este cambio, esta nueva energía, pues el sólo hecho de leer estas páginas y tomar conciencia que existe este movimiento, ya estamos comprendiendo la necesidad imperiosa del cambio… estamos siendo parte activa de esta tarea. Mónica S. Simone - Reiki Shihan |
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